Descripción
Frutos de la pasión, J. C. Volkamer a los cítricos del siglo XVIII
Un aficionado a la horticultura en particular, el mercader J. C. Volkamer de Núremberg, se entregó en cuerpo y alma a la causa de los cítricos, llegando a hacer traer plantas desde Italia, Alemania, el norte de África e incluso el Cabo de Buena Esperanza a fin de que en su jardín se reuniese la mayor variedad posible de especímenes.